domingo, 12 de diciembre de 2010

Reflexiones vitales

Hace unos días tuve que anunciar en casa que había cateado historia con un mísero tres y que no entendía cómo había pasado ya que historia se me da más o menos bien. La respuesta fue alentadora pero las conclusiones que se tomaron aquella tarde me han dado realmente mucho en qué pensar, ya que ahora mismo no sé como llevar mi vida adelante.
Antes de contar nada he de decir que mi aspiración en la vida, hasta ahora, es ser pianista, me da igual qué pero quiero dedicarme completamente al piano pero mis padres quieren que haga una carrera "por si de caso". Así que en mi momento de derrumbe total dije:-Es que yo no puedo con todo! Segundo de bachiller y el conservatorio es mucho estrés!- Y ahí todo se fue a la mierda ya que me propusieron dejarme el piano por un año. !Dejármelo! Es decir, en un año perderé mucho en práctica porque si me lo dejo no tocaré, pese a lo que piensen mis padres, porque no tendré tiempo de tocar entre tantos exámenes. Además me han dejado bien claro que tengo que acabar la universidad y que después ya haré piano. Está claro que no quiero seguir los pasos que mis padres me marcan, aunque sean los más seguros u mejores para mí, porque yo ya sé que es muy arriesgado lo que quiero hacer pero prefiero arriesgarme y ver como acaba todo que no abandonar y estar toda la vida preguntándome ¿Y qué habría pasado si...?
A pesar de todo, el sábado me despertaron a las diez y me dijeron: -Ahí está el piano, abierto, la calefacción enchufada y tus partituras sobre la mesa. Toca.

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